top of page

LOS CHAKRAS: ¿Cómo aprovechar nuestro sistema energético?

  • Foto del escritor: Astrid Roman G
    Astrid Roman G
  • 11 nov 2024
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 26 dic 2025

En un mundo lleno de información sobre espiritualidad, puede ser útil recordar que la comprensión más clara surge de nuestra propia experiencia. El sistema de chakras no es solo un concepto, sino una herramienta simple y accesible para reconocer nuestros estados de energía­ y conciencia sin complicaciones.



¿Qué son los chakras?


En las tradiciones antiguas, la psique no se concibe como localizada en la cabeza, sino como un campo de conciencia-energía que impregna todo el cuerpo. Los chakras son nodos de energía o formas simbólicas de describir cómo la vida y la conciencia se organizan en la experiencia encarnada.


¿Y cómo manifiestan nuestro estado de conciencia?


Según el tantrismo clásico y otras corrientes como el yoga pre-moderno, desde que existimos vamos desarrollando impresiones o samskaras, que son tendencias latentes que se alojan en nuestro campo psicofísico completo, no están únicamente en la mente. Es lo que Eckhart Tolle llama hoy “el cuerpo del dolor”. Esto afecta la respiración, el tono muscular, la postura, la voz, la digestión y nuestra percepción. No son solo recuerdos mentales, es una visión muy somática de cómo el cuerpo entero guarda memoria.


Los chakras son puntos de convergencia. En esos puntos ciertas huellas se vuelven conscientes. Quiere decir que donde hay mayor estimulación energética, surge un cierto tipo de emociones o se activan patrones físicos o relacionales. Esta configuración de energía puede continuar en el cuerpo sutil vida tras vida (según la teoría de la reencarnación) o es influenciada intergeneracionalmente. Los chakras permiten expresar esas confirguracioens kármicas.



Para el tantrismo el cuerpo no es un vehículo de la mente, sino que es la mente en forma.


PRANA 


Prana, en la visión tántrica, no es una “energía vital” separada de la conciencia ni una sustancia que circula por el cuerpo. Es la pulsación misma de la conciencia cuando se experimenta como la vida. Es la conciencia en movimiento, en ritmo, en dinamismo.


El prana no es algo que se absorba del aire, de la comida o del sol, ni una energía que se gaste o se pierda; es la vitalidad misma de estar vivo, siempre presente en la respiración, el movimiento, la sensación y el pensamiento. Lo que cambia no es su cantidad, sino el grado de contacto con esa vitalidad: cuando hay tensión, distracción o desconexión, la vida se percibe apagada; cuando hay presencia y atención, se siente más clara y viva, sin que se haya añadido nada.


Por eso las prácticas no “cargan energía”, sino que permiten reconocer lo que ya está ocurriendo. Desde esta perspectiva, la enfermedad no implica menos prana, sino una alteración en su organización y en su vivencia: la vida sigue activa y buscando equilibrio, pero puede sentirse fragmentada o forzada.


La sensación de “falta de energía” describe la relación de la conciencia con el dolor, el miedo o el cansancio, no falta de vitalidad. Acompañar un proceso de enfermedad no es sumar energía, sino crear condiciones -descanso, presencia, respiración amable, movimiento adecuado y sostén emocional- para que la inteligencia vital se reorganice y encuentre un nuevo equilibrio.




NADIS


En el mismo sentido que el prana, para el tantrismo los nadis no son tubos ni conductos energéticos, sino trayectorias habituales de esa pulsación consciente en el cuerpo y la experiencia. Ellos describen cómo la conciencia se organiza y se expresa de manera repetida: en la respiración, en la postura, en la emoción, en el pensamiento, en la acción.


Que se diga que existen miles de nadis apunta a la multiplicidad de formas en que la experiencia puede estructurarse. Los nadis no transportan prana; son la forma que adopta el prana al organizarse como experiencia corporal y psíquica.



Dentro de esta multiplicidad, se distinguen tres nadis principales porque describen los tres modos fundamentales de funcionamiento de la conciencia encarnada.


Ida Nadi representa el movimiento de contracción: interiorización, memoria, receptividad, retorno a lo conocido. Es el pulso que recoge la experiencia hacia adentro.


Pingala Nadi representa el movimiento de expansión: acción, proyección, diferenciación, iniciativa. Es el pulso que se despliega hacia el mundo.


Estos dos movimientos no son opuestos morales ni energías separadas, sino el ritmo natural de la vida manifestándose.


Sushumna no es un tercer canal que se active o por el que algo asciende. Es el estado en el que la oscilación entre contracción y expansión se aquieta. Cuando Ida y Pingala dejan de alternarse, la conciencia reposa en sí misma sin preferencia. Ese reposo no ocurre en un punto anatómico, sino en el hrdaya, el corazón entendido como campo de conciencia.


La función de los tres nadis es describir cómo la conciencia se experimenta a sí misma como vida, acción y presencia unificada.


KUNDALINI


Kundalini es la conciencia misma en su estado de contracción máxima, cuando la vida se experimenta fragmentada, localizada y personal. Está plegada en la experiencia de ser alguien separado. Su despertar consiste en desplegar esa contracción, permitiendo que la conciencia se reconozca más allá de la identificación limitada.


Kundalini es la misma Shakti que sostiene toda experiencia, pero percibida primero como potencial no reconocido y luego como presencia continua. Cuando se dice que asciende, se está señalando el desvelamiento progresivo de distintos modos de conciencia, desde los más densos y reactivos hasta los más sutiles y abiertos.



Cuando esta energía se expande y se despliega puede llevarnos a experimentar movimientos involuntarios pero organizados, posturas de yoga o mudras, que son fenómenos transitorios que pueden aparecer cuando la vieja organización energética comienza a desarmarse. Si no se resisten ni se fuerzan, tienden a autorregularse con el tiempo.


La tradición no aconseja provocarlos ni tampoco reprimirlos. Se aconseja permitirlos sin apego ni aversión. Con el tiempo el cuerpo ya no tendrá más necesidad de descarga.


¿Cómo funcionan los Chakras?


Cada chakra representa una modalidad de percepción y respuesta, una forma en que la conciencia se relaciona consigo misma y con el mundo. Al cambiar la manera en que la conciencia se despliega en el cuerpo, ciertos patrones antiguos se hacen visibles: emociones, hábitos, tensiones, impulsos, deseos. Los chakras vienen a ser puntos donde la conciencia se hace sensible a sus propias estructuras. Trabajarlos es reconocer cómo la conciencia se mueve en cada nivel.



Cada chakra funciona como una referencia pedagógica, que ayuda a identificar patrones de conducta y pensamiento, cómo vemos la vida en esos aspectos en específico, y a observar cómo la conciencia se despliega desde lo más denso hasta lo más sutil.


Las tradiciones antiguas como el tantrismo o el yoga pre-moderno, solo relacionan los chakras con los elementos cuando trabajan con el sistema de 5 chakras. Los chakras en sí no tienen cualidades inherentes, y no son órganos energéticos con habilidades psíquicas.


En el mismo orden de ideas, son las deidades o los 5 elementos los que tienen mantras asociados. LAM para el elemento tierra en la base de la columna, VAM para el agua en el abdomen, RAM para el fuego en el pecho, YAM para el viento en el paladar y HAM para el éter en la cabeza.


El único chakra que suele tener un mantra asociado es Anahata, el chakra del corazón, porque Anahata significa el “no golpeado”, representando el sonido primordial Pranava: OM.


Dentro del tantrismo clásico, aunque no hay un vínculo fijo de cada chakra ni con colores, ni con deidades o mantras, cuando se utiliza el sistema pedagógico de los 7 chakras suele usarse una deidad principal para “activar” cada chakra como forma simbólica y contemplativa, no como una afirmación ontológica rígida. Lo que se busca es activar metafóricamente las cualidades de esa deidad en cada chakra utilizando la respiración y el enfoque en cada punto.


  1. Muladhara - Raíz de Soporte


Deidad: Brahma

Energía: creación, procreación, origen, estructura

Brahma representa el principio creador y la base desde la cual la manifestación puede surgir. Aquí la conciencia está fuertemente identificada con la forma, la supervivencia y la estabilidad.

Enfoque: base de la columna.


  1. Svadhisthana - La Morada del Ser


Deidad: Vishnu

Energía: fuerza estabilizadora y de preservación, fluidez, deseo, adaptación

Vishnu sostiene y mantiene la creación. En este centro rige el movimiento, el placer, la sexualidad y la capacidad de adaptarse al flujo de la vida.

Enfoque: Sacro.


  1. Manipura - La Ciudad de las Joyas


Deidad: Rudra / Shiva en su aspecto ígneo o de fuego

Energía: transformación, disolución, digestión

Se busca activar el principio destructor-transformador. Como la fuerza que quema lo innecesario y afirma la voluntad y el poder personal.

Enfoque: Plexo solar.


  1. Anahata - No Golpeado


Deidad: Ishvara

Energía: devoción, rendición.

Ishvara se refiere a la deidad personal. En este centro se busca trascender la pura individualidad y aparece la experiencia relacional, la devoción y la rendición.

Enfoque: esternón.


  1. Vishuddha - Totalmente Puro


Deidad: Sadashiva

Energía: benevolencia.

Sadashiva es Yo Soy esto. La conciencia se reconoce como universo. La experiencia es de presencia con vibración.

Enfoque: Garganta.


  1. Ajña - Mando


Deidad: Paramashiva

Energía: discernimiento, visión directa

Se diluye la percepción dual sujeto–objeto. La conciencia se reconoce a sí misma como testigo. Es conciencia absoluta en reposo sin autoreferencia, aunque inseparable de Shakti.

Enfoque: Entrecejo.


  1. Sahasrara - Loto de mil pétalos


Deidad: Mahadevi

Energía: conciencia absoluta

El trono de la Diosa suprema. La conciencia-energía absoluta.

Sahasrara no es realmente un chakra como los demás. Es el colapso de toda estructura.

Enfoque: Tope de la cabeza.


Estas asociaciones no describen niveles jerárquicos de la divinidad.. El sistema de activar las deidades en los 7 chakras originariamente emana del Kaula, una corriente shakta del tantrismo antiguo. Acá, Parashakti o Mahadevi en Sahasrara o chakra corona ya está plenamente despierta y entronizada, que expresa que sin Shakti, no hay conciencia manifestada, Shiva no puede verse. La Diosa se reconoce a sí misma en su propia infinitud.


De nuevo, las deidades no residen en los chakras, sino que se usan como símbolos de un modo particular de conciencia. Los chakras al final son herramientas para reconocer cómo la vida se organiza dentro de nosotros y cómo podemos desplegarla de manera más consciente y libre. Al llevar el enfoque a estos puntos facilitamos la percepción de las cualidades internas de Shakti.


Om Namah Shivaya.

Mucho amor,

Astrid 🌬️❤️🕊✨


Nota: Toda esta información proviene de antiguas tradiciones espirituales y prácticas energéticas que han sido transmitidas a lo largo de los siglos, especialmente en el yoga, el tantra y el Ayurveda. Si bien los chakras no son algo que podamos ver o medir científicamente y se describen más en términos de experiencia subjetiva que de estructuras anatómicas o fisiológicas verificables, algunas áreas de estudio han explorado efectos fisiológicos y psicológicos asociados con prácticas centradas en los Chakras.


Ejemplo:


Meditación y el Yoga: Estudios han demostrado que la meditación y las prácticas de yoga, que tradicionalmente buscan equilibrar los chakras, pueden producir efectos beneficiosos en el cuerpo, como la reducción del estrés, la mejora de la función inmunitaria, y una mayor regulación emocional. La práctica de posturas específicas y técnicas de respiración en yoga está asociada con mejoras en la función cardiovascular, el sistema nervioso autónomo y el bienestar mental, aunque estos efectos no validan necesariamente los chakras en términos científicos.

Prácticas de Resonancia y Bioenergía: Algunas investigaciones en el campo de la bioenergía y la resonancia sugieren que el cuerpo humano emite campos electromagnéticos y energéticos. Técnicas como la resonancia magnética funcional (fMRI) han permitido observar que ciertas áreas del cerebro y del cuerpo se activan con prácticas meditativas que involucran atención consciente en “centros energéticos”, aunque esto no se traduce en una validación de la existencia de los chakras.

Psicología de los Centros Energéticos: Desde una perspectiva psicológica, los chakras pueden interpretarse como representaciones simbólicas de aspectos emocionales y de conciencia. La terapia energética y la psicología contemplativa han estudiado cómo la focalización en áreas del cuerpo asociadas con chakras puede mejorar la autoconciencia y la regulación emocional en algunas personas, aunque esto sigue siendo un enfoque metafórico, más que una prueba científica de los chakras.

Electrofotónica y Bioelectrografía: Técnicas como la bioelectrografía y el análisis de campos de energía humana (como la fotografía Kirlian) han tratado de registrar campos energéticos en el cuerpo. Aunque algunos practicantes sugieren que estos campos corresponden a los chakras, estos métodos carecen de evidencia sólida y son vistos con escepticismo en la comunidad científica.

Comentarios


Join the Club

Join our email list and get access to specials deals exclusive to our subscribers.

Thanks for submitting!

bottom of page